jueves, 28 de junio de 2007

¿Se puede decidir la libertad?

Hace algo más de medio siglo, una fría tarde, en Moscú, el entonces secretario general del partido comunista, Nikita Kruschev, denunciaba en vigésimo congreso de su partido los horrores cometidos durante el gobierno del despótico hombre fuerte de todas las Rusias, Jusip Stalin, muerto tres años antes, después de haber ejecutado a miles de opositores y mandado matar a todos los viejos compañeros de la Revolución de Octubre, entre ellos al mismísmo León Trotski.
Por primera vez, el premier ruso Kruschev contó frente a un centenar de sorprendidos representantes partidiarios cómo, despiadadamente, Stalin había encarcelado y torturado a miles de los que osaron oponerse a su autoridad, había ordenando deportaciones en masa para otros tantos y había mandado recluir a todos los demás de por vida en las cárceles de la helada Siberia. El secretario general relató con detalles los planes siniestros para oprimir a los países satélite de la enctonces llamada Unión Soviética, aplastando en cada lugar a las fuerzas rebeldes con el poderío de la fuerza miliar del soviet. Stalin no había escatimado crueldad para hacer saber al mundo,dentro y fuera de Rusia, que nada frenaría su intención de decidir los destinos de la parte de planeta que quedó bajo su "control" después de los acuerdos de Yalta.
Los que allí estaban contarían más tarde que la situación era tensa, que mientras el secretario general leía su minucioso e impresionante informe, podía literalmente esucharse en la sala la respiración de algunos camaradas.
De pronto, una voz se escuchó saliendo de entre las cabezas aglutinadas de los dirigentes. La voz preguntaba casi increpando a Kruschev.
-¿Y dónde estas tú, camarada, mientras pasaba todo esto?
Todos entendieron lo que la frase insinuaba sin decirlo. Nikita Kruschev había trabajado muy cerca del fallecido tirano, había sido depositario de su confianza, había sido parte de la dirigencia de aquella cruel etapa estalinista de la Unión Soviética.
La pregunta ponía en evidencia que, con su silencio, el ahora denunciante de alguna manera había sido cómplice de las mismas infamias que denunciaba en ese momento.
El secretario Kruschev hizo silencio. La pregunta a viva voz había conseguido callarlos a todos.
-¿Quién dijo eso?- preguntó luego, con firmeza
No hubo respuesta
-¿Dónde está el que hizo esa pregunta?-volvió a preguntar, estirando el cuello como buscando una mano levantada entre la multitud.
Rusia no era ya la de Stalin, pero estaba muy lejos de ser un medelo de democracia o un estado que puediera garantizar la integridad de los que se oponían al régimen. Los servicios secretos del soviet, que luego se convirtieron en la famosa KGB, seguían siendo poderosos y temibles.
Nadie contestó la pregunta de Nikita Kruschev.
Fue entonces cuando el secretario del partido dio la respuesta genial a la incómoda pregunta:
-Ya que no te animas a decirme dónde estás, voy a contestarte a tu pregunta de manera que no te quede duda de mi respuesta.¿Donde estaba yo en aquellos días?.......Yo estaba exactamente en el mismo lugar y en la misma posición en la que estás tu ahora.
Ésto lo leí hace poco en un libro de Jorge Bucay, me gustó y lo comparto con vosotros, espero que os guste

domingo, 17 de junio de 2007

Ya por fin el miércoles operaron a Abel. Y digo por fin, porque llevaba mucho tiempo queriendo operarse, con la rodilla así le era imposible jugar al fútbol o correr(deportes muy importantes para él). Tiene tantas ganas de volver a hacer deporte, que no le importa estar encerrado en casa una semana, hasta que le quiten los puntos, hacer una rehabilitación dolorosísima y lenta en la que la mayor aportación la tiene que hacer él.

Pero no hay nada como tener ganas, como desear algo con todas tus fuerzas, como buscar aquello que te hace feliz.


No creo que podamos olvidar la cara que pusiste cuando salías del ascensor directo del quirófano, y estábamos todos esperando........eso me lo guardo.


Sabes? no sólo pasamos miedo por la operación sino por lo que viene detrás, que es mucho mas grande.Sólo sé que con ganas se consigue todo, y tu tienes muchas.
Muchas gracias a los que habeis estado allí,tanto físicamente como en la distancia........GRACIAS

jueves, 14 de junio de 2007

Dios mío.....

*te pido sabiduría para entender
*amor para perdonar
*paciencia por los actos........
*y no me des fuerza señor

pq Dios, si te pido fuerza.......
...................si te pido fuerza.......................
Le meto una ostia que lo reviento

sábado, 9 de junio de 2007

Querer, como te quiero, no va a caber en ningún bolero.................